23 de abril de 2012

San Jorge, un día especial.

C. Suñén photographies
San Jorge, un día lleno de colores, un día lleno de tradiciones, un día lleno de amor, donde se puede oler en el aire la suave fragancia de rosas mezclado con el penetrante olor a libro... Pero para Nana era un día normal y corriente, más bien era un día gris.
Nana estaba sentada en el banco de siempre, escuchando música con los cascos y fumándose un cigarrillo mientras observaba como la gente iba y venía, todos con rosas, todos menos ella. Así que empezó a pensar en lo sola que se sentía, en como un año más no había nadie que le regalase una rosa, nadie con quien pasar este día tan especial. Y de repente una lagrima empezó a caerle por la mejilla, ella se entristeció aun más al notar como caía la lagrima, y empezaron a brotar miles de lagrimas entelandole los ojos. Nana se seco las lagrimas, y al recuperar la visión, pudo ver como a diez centímetros de ella había un chico contemplándola. El chico le sonrió, le regalo una rosa y se fue. Nana tardó unos segundos en reaccionar, ya que no se esperaba para nada eso, y de repente salió corriendo tras él.
Y así es como un día gris se convirtió en un día soleado, como un día lleno de soledad dió un giró a trescientos grados dejando un día lleno de felicidad. Así es como empezó una bonita historia de amor.


'maddays!

1 comentario: